Vender un coche de segunda mano: Hacienda e Impuestos

07/02/2019
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La compra o la venta de un coche de segunda mano puede generar muchas dudas en cuanto a qué impuestos es necesario pagar, quién debe hacerse cargo de ellos o cuestiones como si se debe declarar a Hacienda. Debido a que es una transacción de gran relevancia, es necesario estar al tanto de todos estos asuntos e informarse para despejar todas las dudas.

¿Si vendo un coche de segunda mano tengo que declarar a hacienda?

Incluir la venta de un coche de segunda mano en la declaración de Hacienda dependerá de si existe una ganancia patrimonial. Si es así, es necesario incluirla, aunque lo más habitual es que su valor de venta sea menor al de compra y, por tanto, no haya este tipo de ganancia.
Para entender si hay que declarar la venta de un coche a Hacienda, hay que tener claro que los objetos o bienes que sean propiedad de alguien formarán parte de su patrimonio. Cuando la persona decida vender algo, puede hacerlo por un precio inferior al de compra o por uno mayor, en cuyo caso se consideraría ganancia patrimonial.
La regla que define si hay que declarar la venta de un coche utilizado se basa en la existencia de esa ganancia patrimonial, que será lo que tributa en el IRPF. Por ello, en general cuando se vende un coche de segunda mano no existe necesidad de declararlo, debido a que el beneficio obtenido suele ser muy inferior al precio que costó su compra. Esto ocurre porque los coches suelen depreciarse desde el mismo instante en que salen del concesionario, porcentaje que se calcula en torno a un 18% de pérdida.
Sí que existen determinadas ocasiones en que estas transacciones conllevan un beneficio para el vendedor, en caso de que el bien u objeto se revalorice respecto a su precio inicial, algo muy frecuente en modelos clásicos o de colección. En este caso, el beneficio, entendido como incremento patrimonial, se consideraría en las rentas del ahorro y, por tanto, debe tributar en el IRPF.
Sin embargo y como se comentaba previamente, lo más habitual es que el valor de venta sea menor que el de compra. En este caso, no hay que la operación en la declaración de la renta. Además, no se puede imputar esta diferencia como pérdida patrimonial, debido a que es provocada por el uso y el paso del tiempo.

Impuestos a pagar con la compra de un coche.

Dependiendo de si el vehículo es comprado a una empresa o a un particular, se deberá pagar IVA o Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, respectivamente.
Al comprar un coche de segunda mano no es necesario pagar el impuesto de matriculación, pero sí existe otro a tener en cuenta: el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales o el IVA, en función de quién esté vendiendo el vehículo.

Impuesto de Transmisiones Patrimoniales o ITP:

Cuando se adquiere el vehículo usado de un particular, en vez del IVA, el comprador debe hacer frente al Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), que es aquel que se paga a Hacienda al realizar una transacción de compra venta de bienes muebles o inmuebles. Este varía en cada comunidad autónoma donde resida el comprador, aunque sus porcentajes se sitúan entre el 4% y el 8% de gravamen. Este se liquida directamente con la Agencia Tributaria local, aunque el procedimiento es simple y consiste en rellenar un formulario (modelo 620 de la AEAT) y enviarlo o entregarlo.

Impuesto sobre el valor añadido o IVA:

Si el vendedor es una empresa de compraventa, a un concesionario o a otra empresa dedicada a ello, se pagará el IVA, que es un impuesto por el consumo de bienes o servicios y que supone un 21%.

Impuestos a pagar con la venta de un coche

No hay muchos impuestos que deba pagar el vendedor de un coche, pero son destacables el de circulación y la tributación en el IRPF si existe ganancia patrimonial.
A la hora de vender un coche, existen aspectos básicos como tener toda la documentación en regla o, como recomendación, haber pasado la ITV. Pero el vendedor también debe considerar los impuestos a pagar para realizar esta operación de manera exitosa.

Impuesto de circulación:

El impuesto de circulación es la forma coloquial de denominar al Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica. Se trata de un cargo obligatorio aplicado a todos los vehículos a motor. Debido a que se trata a nivel municipal, la cifra a pagar es diferente en cada localidad. También varía en función del tipo de vehículo, la cilindrada, los puestos o el peso. Es un impuesto básico que se debe tener siempre al día, y debe pagarlo el propietario del coche al inicio del ejercicio en curso. Así, cuando comience el período recaudatorio, el ayuntamiento encargado le solicitará a esa persona el pago, haya vendido o no el coche y con independencia de lo acordado entre las partes. Por ello es importante tener claro que es el propietario a 1 de enero quien debe pagarlo. Así, cobra especial relevancia ante la venta de un coche, ya que su pago tiene que haberse completado antes de la transmisión del vehículo.
Ciertos vehículos están exentos del pago de este impuesto, como es el caso de los vehículos para colección, para personas con movilidad reducida, etc. En este caso, se debe presentar el justificante de exención.

Tributación en el IRPF

Únicamente en el supuesto de que el valor de venta supere al precio de la compra inicial existiría una ganancia patrimonial y debería ser declarada a Hacienda. Esto ocurre en pocas ocasiones, como puede pasar con vehículos clásicos o de colección. Si el valor es menor al de compra, no se podrá declarar como pérdida patrimonial ya que es provocada por el uso y el paso del tiempo.

Impuesto sobre el valor añadido o IVA:

Esto ocurre cuando el vendedor es una empresa dedicada a la venta de coches de segunda mano, como puede ser un concesionario o compraventa. En este caso, la empresa debe declarar la diferencia del IVA que pagan y que cobran. Dependiendo del resultado, podrán solicitar su devolución o abonarlo.

Cómo calcular el impuesto de transmisiones de un coche de segunda mano.

El Impuesto de Transmisiones se calcula conociendo el valor fiscal del vehículo, su depreciación y el gravamen de la comunidad autónoma que corresponda y realizando una sencilla operación matemática.
Para calcular el Impuesto de Transmisiones de un coche de segunda mano es necesario conocer una serie de valores y llevar a cabo determinadas operaciones matemáticas, que, sin embargo, son muy sencillas. Los datos que se requieren se pueden obtener en el BOE.
Lo primero que se necesita es saber el valor fiscal del vehículo, algo que se puede consultar fácilmente en las tablas del BOE mediante información como el año de matriculación, el modelo de coche, su potencia o la ficha técnica. Puede darse el caso de que los modelos más antiguos no aparezcan reflejados en este documento, caso en que se deberá solicitar a Hacienda esta información.
También a través del BOE se pueden conseguir los datos de la depreciación que sufre el vehículo en la actualidad. En este caso, el porcentaje de depreciación para los coches en 2019, en función de su antigüedad, es el siguiente:

 

PORCENTAJE DE DEPRECIACIÓN DE LOS VEHÍCULOS DE SEGUNDA MANO
Hasta 1 año100%
Más de 1 año, hasta 284%
Más de 2 años, hasta 367%
Más de 3 años, hasta 456%
Más de 4 años, hasta 547%
Más de 5 años, hasta 6 39%
Más de 6 años, hasta 734%
Más de 7 años, hasta 8 28%
Más de 8 años, hasta 924%
Más de 9 años, hasta 10 19%
Más de 10 años, hasta 1117%
Más de 11 años, hasta 1213%
Más de 12 años10%

 

Por último, hay que considerar el gravamen del impuesto. Esta cifra varía en cada comunidad autónoma, por lo que habrá que consultarlo en la página web correspondiente, pero habitualmente varía entre el 4% y el 8%.
Una vez que se dispone de todos los datos requeridos, se puede proceder a calcular el impuesto realizando una operación matemática. Esta se refleja a continuación:
 

ITP = [Valor fiscal x (Depreciación/100)] x (Gravamen/100)

Si el precio de compra fuera menor al de la base imponible calculada, el ITP se calcularía por el valor real mínimo, es decir, por la base imponible real en vez de por el precio de compra. Por el contrario, si el valor fuera mayor a la base imponible, el ITP se calcularía con esa cifra en lugar de con la base imponible.

Declarar venta coche entre particulares

Aunque por normal general ambas partes deberían declarar la compraventa del vehículo, el vendedor no tiene la obligación de hacerlo si no ha obtenido ningún beneficio por ella. Si se diera el caso, sería necesario que incluyera en la declaración del IRPF la ganancia patrimonial obtenida, esto es, la diferencia entre el precio de compra y el de venta. Por su parte, el comprador debe declarar el ITP.

Es necesario, de igual modo, notificar del cambio de titularidad del vehículo, trámite que se realiza en tráfico y que debe ser comunicado por el vendedor en un plazo de 10 días. El comprador cuenta con 30 días para solicitar la transferencia o renovación del permiso de circulación.

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