Cómo vender un coche averiado sacando beneficio

27/12/2018
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Al tratar con un coche averiado se deben tener en cuenta diversos factores que condicionan su venta. El más importante son los problemas y peligros que pueden surgirle al futuro comprador, por lo que la venta entre particulares sería una opción a descartar. En este tipo de transacciones se haría necesario indicarle el estado real en el que se encuentra el coche. Sin embargo, sigue suponiendo desventajas frente a las posibilidades que ofrecen lugares como los concesionarios o el desguace.

Vender coche averiado a un concesionario

Existen concesionarios que aceptan la compra de vehículos de segunda mano aunque tengan averías, ofreciendo al comprador, habitualmente, un descuento en la compra de su nuevo automóvil. Una de las primeras opciones que suele considerarse para la venta de un coche de segunda mano averiado es el concesionario.

Normalmente, la mayor ventaja que se extrae de la venta a un concesionario es el descuento que se obtiene en el precio para la compra de uno nuevo. Esta práctica es habitual y muy aceptada. El cliente, además de una disminución en el precio de su próxima adquisición, consigue “deshacerse” rápidamente del vehículo antiguo, que, en muchos casos, puede suponerle una carga (mantenimiento, plaza de aparcamiento, garaje, etc.). Por su parte, el concesionario ofrece un descuento como valor añadido frente a coches de la competencia, con lo que aumenta las posibilidades de venta y gana en fidelidad con el cliente, pudiendo, de igual modo, sacar provecho del antiguo automóvil.

¿Qué hacen los concesionarios con el coche averiado de compran?

  • Muchos concesionarios cuentan con una sección de venta de segunda mano, conocida generalmente como vehículos de ocasión. En estos casos, cualquier coche comprado que se encuentre en buen estado puede destinarse a su venta tras pasar una serie de revisiones, siendo valorado de manera profesional. A pesar de ello, pueden considerarse otros factores, como que tenga buena salida, ya que lo que desea el concesionario es asegurar su venta. En lo que respecta a los vehículos averiados, para un concesionario no suele suponer una gran carga económica realizar las reparaciones necesarias, por lo que su venta es una opción.
  • Si el concesionario no dispone de esta posibilidad, puede utilizarse para venderlo de manera directa a una compraventa. Es la acción a la que más se recurre si el vehículo es demasiado antiguo o no les merece la pena arreglar la avería. Por lo general, su venta suele darse en lotes.
  • Otra de las alternativas consiste en su venta al desguace, algo frecuente cuando el coche está en muy mal estado. De igual modo, el punto positivo por tener al concesionario como intermediario radica en que el descuento que se ofrece suele ser mayor que la cantidad que puede pagar un desguace de manera directa.
  • Existen más posibilidades, como, por ejemplo, que el concesionario cuente con una tienda de recambios propia o adherida, con lo que podrían adquirirse los vehículos para el posterior aprovechamiento de las piezas.

Vender coche averiado al desguace

El desguace es una de las opciones más viables y rápidas para vender un coche averiado, ya que suelen aceptar coches en cualquier estado, ya que pueden aprovechar su venta por piezas de recambio.

El desguace es otra de las opciones más recurrentes para vender un coche utilizado, y probablemente la primera en la que se piensa si el vehículo se encuentra en muy mal estado o sufre problemas mecánicos o una grave avería, en cuyo caso, además, pierde valor más rápidamente. Si el caso fuera un siniestro total, probablemente no quedaría otra opción que darlo de baja y llevarlo al desguace (el cual, en muchas ocasiones, es el que se encarga de llevar a cabo los trámites de baja), debido a la imposibilidad de su venta en otras condiciones.

Los desguaces compran continuamente vehículos averiados, con daños graves e incluso siniestrados. Es por ello que, normalmente, sus vehículos tienen un valor muy bajo y sirven únicamente para aprovechar sus componentes. En estos casos, el desguace puede proponer su compra por piezas de manera individual. Sin embargo, si un coche se encuentra relativamente bien (es decir, sufre una avería de poca gravedad, por ejemplo), este tipo de transacciones suelen conllevar un desaprovechamiento del automóvil.

Sea como sea, lo más común es que la cantidad monetaria ofrecida por un desguace sea mucho menor a su valor real en el mercado. Por ello, hay que tener en cuenta otros factores, como la urgencia de la venta. Si se desea hacerlo de manera rápida y sencilla, el desguace es una buena salida, aunque se debe tener en cuenta que el beneficio será mucho menor que utilizando otros métodos.

Vender coche averiado a un particular

Si no compensa arreglar la avería, y por tanto, el vehículo se va a vender con la avería, también se puede vender a un particular, aunque suele ser más complicado. Entre los particulares en este caso hablamos tanto de mecánicos hasta personas interesadas de hacerse con tu vehículo o bien por que les interesa el modelo y quieren repararlo, o bien por que les interesan las piezas.
En este caso, depende mucho de las dotes de negociación de cada uno el precio que se puede obtener por el vehículo, así que es muy importante la presencia del coche, aunque esté averiado, los interesados en la compra del coche se fijarán en la limpieza y en los desperfectos y abolladuras.
Aunque en realidad, si la avería del coche no es leve, la manera de sacar beneficio de un coche vendiéndoselo a un particular es vendiéndolo por piezas. Para hacer esto se debe tener algún conocimiento de mecánica o que alguien, que sí los tenga, pueda ayudar. Y por supuesto, es necasario un garaje o almacén para ir guardando las piezas.

Tasar coche averiado

La tasación de un coche averiado tiene en cuenta diversos factores, entre los que destacan el propio valor venal del coche, con aspectos como su antigüedad o kilometraje, y los desperfectos sufridos, considerando también las posibilidades de mercado.

La tasación de un coche averiado parte de los mismos principios que el de uno en correcto estado, pero teniendo en cuenta unas determinadas condiciones especiales.

Normalmente, se acostumbra a tener en cuenta, en primer lugar, el valor venal del vehículo, el precio que se le daría con un funcionamiento adecuado. Aspectos como la fecha de matriculación o los kilómetros recorridos son también variables a valorar. Entonces habrá que restarle los valores relacionados con las averías o desperfectos que sufra el coche. El resto dependerá de la utilidad que se le pretenda dar al coche. Por ejemplo, si se plantea su futura venta, lo habitual sería considerar el precio de la reparación. Si la tasación la realiza un desguace, considerará aspectos como la demanda existente de piezas para el vehículo mencionado y el número de piezas con las que cuente para ese modelo o marca.

Diferencia entre vender coche averiado y vender coche siniestrado

A pesar de que su venta sea más complicada, los coches siniestrados también pueden conseguir un beneficio en lugares como concesionarios, desguaces, talleres, tiendas de repuestos o la propia compañía de seguros.
Puede parecer que la venta de un coche averiado es una tarea difícil, pero, como se ha visto previamente, existen diversas opciones. ¿Qué ocurre si, en vez de averiado, el coche esta siniestrado?

Un coche se considera siniestro total cuando el valor de su reparación es mayor que el valor del mercado del coche o que la suma asegurada para su reparación, que depende de la compañía de seguros. El motivo no necesariamente tiene que ser un accidente, sino que puede deberse a un incendio, un robo, etc.

En estos casos, el seguro suele realizar una propuesta de indemnización que habrá que considerar. En ocasiones es la propia compañía de seguros la que se ofrece a comprar el coche siniestrado. Esta cantidad, sin embargo, no suele ser muy alta, con lo que puede que sea rentable gestionar la venta del coche.

Puede parecer inverosímil la venta de coches siniestrados, pero también cuentan con su propio mercado y diversas empresas interesadas en ellos. Antes es necesario analizar los daños y las posibilidades con las que cuenta el vehículo.

Por lo general, el negocio posible con estos coches se encuentra en la venta de piezas. Para ello hay que contar con el servicio de un CAT (Centro Autorizado de Tratamiento), con lo que la opción a la que más se recurre es el desguace. En estos casos, la tasación tendrá en cuenta las piezas reutilizables y su precio. El resto puede considerarse chatarra o venderse al peso para el uso de los materiales.

También hay concesionarios interesados en la compra de estos coches, así como sitios web que aceptan coches en cualquier estado, talleres, ventas de repuestos…

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