Cómo obtener un licencia de concesionario para la compra venta de vehículos

24/06/2019
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Abrir un concesionario de coches es un negocio muy popular en cualquier país en el que rija la economía de mercado. No en vano, las calles españolas cuentan con una gran presencia de estos establecimientos, sobre todo, en polígonos industriales y avenidas periféricas de las ciudades, que son áreas en las que se suelen agrupar estos comercios.

La compraventa de coches constituye, de hecho, unos de los indicadores más fiables del estado de la economía de un país. Por consiguiente, se deduce que montar un concesionario supone una actividad comercial que puede facilitar grandes ganancias cuando la coyuntura resulte favorable.

La fundación de uno de ellos, por otra parte, no puede ser improvisada. Antes de empezar a comprar y vender los viejos y nuevos modelos de automóviles es preciso tener claro que hay que llevar a cabo ciertos trámites administrativos. Unos trámites administrativos que, además, van a tener un coste económico.

A continuación, se repasan los precisos si se pretende conseguir la licencia oportuna para abrir un concesionario.

Los primeros trámites comunes

En primer lugar, hay que abordar las gestiones habituales relativas a crear una empresa. Se trata de trámites que van a depender del tipo de personalidad jurídica que se escoja para ella, así como de los intereses de quienes vayan a dirigirla (desde una sola persona a un grupo de ellas).

En este sentido, la forma jurídica no va a estar condicionada solo por el número de promotores de la empresa. Los pros y contras, a nivel legal, de cada una de ellas también tienen que ver con la responsabilidad que se adquiere ante los terceros, con la suma del capital social y determinados aspectos relativos a la fiscalidad.

Existen dos posibilidades principales a la hora de registrar una empresa. Por un lado, optar por una sociedad limitada (SL) y, por el otro, apostar por inscribirse como autónomo. En ambos casos habrá que llevar a cabo gestiones diversas en la Seguridad Social, Hacienda y en los Puntos de Atención al Autónomo (PAE). Además, en el supuesto de elegir la fórmula de la SL, será preciso acudir a la notaría (con los gastos que recurrir a ella conlleva).

Asimismo, cuando se abre un concesionario existen diferentes alternativas de trabajo. Una de ellas apunta a ser franquiciado de una firma con reconocido prestigio. Por ejemplo, General Motors exige, en este sentido, una inversión inicial de 350.000 euros. Otra posibilidad es fundar una empresa de forma autónoma y asociarse posteriormente con una marca. Cada una de estas fórmulas requiere unas gestiones distintas.

Los trámites repasados hasta ahora no dejan de ser homologables a los de otros modelos de negocio, aunque van a resultar preceptivos en los casos de los concesionarios. En las siguientes líneas se desgranan los trámites correspondientes a los establecimientos de compraventa de vehículos.

La licencia de apertura como requisito indispensable

Quien quiera poner en funcionamiento un concesionario, además de estar registrado como empresa, ha de lograr la licencia de actividad o apertura. Cabe señalar que existen empresas, como las gestorías o asesorías, que se encargan de prestar la ayuda técnica oportuna para que la consecución de esta licencia no resulte excesivamente compleja.

Hay que tener en cuenta que los autónomos tienen conocimientos y experiencias de su sector de actividad, pero en ocasiones consideran farragosos los trámites administrativos como el citado. En este aspecto, no existe ningún inconveniente en que puedan recibir asesoramiento externo para cumplir con sus obligaciones legales.

Cualquier actividad económica que requiera un local para ser puesta en práctica debe contar con la licencia de actividad pertinente. Se trata de un documento que va a tener que ser redactado por un arquitecto o ingeniero. Como el ayuntamiento es la institución que se ocupa de su revisión, la memoria técnica correspondiente habrá de tener registro de entrada en él.

Por su parte, los técnicos del consistorio llevarán a cabo un análisis de los documentos entregados e incluso pueden tener a bien realizar una inspección del local en cuestión. Estas operaciones serán determinantes para la concesión o denegación de la licencia de apertura.

¿Qué proyectos hay que añadir a los anteriores?

A grandes rasgos, se dividen en dos, los cuales suelen ser gestionados mientras se está procediendo a la concesión de la licencia de actividad: el de obras y el eléctrico.

En cuanto al primero, cabe la posibilidad de que haya que afrontar obras menores, lo que exigirá la concesión de la licencia pertinente por parte del ayuntamiento. Un arquitecto o ingeniero se ocupará de redactar dicho proyecto y los funcionarios del ayuntamiento, después de consultarlo, decidirán si se aprueba la licencia.

Por lo que respecta al segundo, un ingeniero se encargará del documento mediante el que se defenderá la legalidad de la instalación eléctrica. Las actividades que discurrirán en el concesionario estarán englobadas en los locales de concurrencia pública considerados por el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión (REBT). La Entidad de Inspección y Control (EIC) recibirá el proyecto correspondiente y procederá a inspeccionar el local. Comprobará que la instalación eléctrica sigue las directrices del proyecto que se le ha entregado y que cumple con las leyes. En caso afirmativo, la legalizará.

Las dotaciones que no pueden faltar

Así mismo, cabe reseñar diversas condiciones técnicas que serán obligatorias para lograr la licencia de apertura. Son las que siguen:

  • Cableado especial libre de halógenos, puesto que no propaga los incendios y su opacidad y sus emisiones de humo son menores.
  • Accesibilidad universal para quienes vayan en sillas de ruedas, en función del Código Técnico de la Edificación (CTE), lo que implica la eliminación de las barreras arquitectónicas y la adecuación de los servicios higiénicos.
  • Ventilación con aire exterior mediante puertas, ventanas y equipamientos, siguiendo el Reglamento de Instalaciones Térmicas de los Edificios (RITE), para evitar que se contamine el ambiente.
  • Altura del local, que ha de ser de un mínimo de 2,5 m (2,1 en algunas estancias concretas).
  • Aislamiento acústico, con el fin de no causar molestias a los vecinos.
  • Ignifugación de las estructuras de madera y metálicas.

En definitiva, requisitos todos ellos a cumplir de manera ordenada para abrir un concesionario con posibilidades de éxito

COO de coches55.com

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