¿Qué es y quién Paga el Impuesto de Circulación?

04/03/2019
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Todos aquellos propietarios de vehículos aptos para la circulación por vías públicas están obligados a pagar de manera anual el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica, más conocido como impuesto de circulación y en ocasiones denominado también como “sello de los coche” o “numerito del coche”.

¿Qué es el impuesto de circulación?

El impuesto de circulación es la denominación popular del Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM). Se le suele llamar así en referencia al antiguo impuesto, que llevaba ese nombre pero que fue sustituido por el IVTM en 1990.
Como su nombre indica, se trata de un impuesto directo sobre la titularidad de los vehículos de tracción mecánica aptos para la circulación por la vía pública y, por tanto, matriculados en un registro oficial de vehículos como puede ser la DGT. Su pago se realiza de manera periódica durante toda la vida útil del vehículo. Es un impuesto de carácter municipal, competencia del ayuntamiento que corresponda.
Antes su cargo era mayor para los vehículos de mayor potencia, pero, aunque se sigue reflejando de ese modo, la nueva regulación hace que el precio sea superior para los vehículos más contaminantes.

¿Quién paga el impuesto de circulación?

La obligación que establece la ley sobre el pago del IVTM recae en los propietarios oficiales de este tipo de vehículos, es decir, corresponde al titular, ya sea una persona física o jurídica(como ocurre en contratos de renting, donde es la empresa quien se considera propietario y titular), que aparezca reflejado en el Permiso de Circulación del vehículo.
Su pago se debe realizar el 1 de enero de cada año natural.

En caso de compra o venta del vehículo, pueden surgir dudas acerca de quién debe hacerse cargo del pago de este impuesto. La obligación es de quien figurara como titular a 1 de enero de ese año, por lo que suele ser el vendedor quien tiene que abonar el impuesto y entregar el correspondiente justificante. A partir de ahí y de que se notifique el cambio de titularidad en la Jefatura de Tráfico, el vendedor queda exento.

¿Quién está exento de pagar el impuesto de circulación?

El impuesto de circulación está dirigido, como su nombre oficial indica, a los vehículos de tracción mecánica aptos para la circulación en las vías públicas, matriculados y dados de alta aunque su permiso sea temporal. De este modo, engloba a turismos, furgonetas, motos, autobuses, camiones, tractores y remolques.
A pesar de su denominación, también están incluidos los vehículos eléctricos, si bien es cierto que en muchas ocasiones disfrutan de interesantes descuentos en el pago de esta tasa.
Sí que existen ciertos vehículos exentos del pago del IVTM, entre los que se encuentran:

  • Vehículos de transporte público de viajeros con más de 9 plazas.
  • Ambulancias y otros vehículos para el transporte de enfermos o la asistencia sanitaria.
  • Vehículos especiales para personas con movilidad reducida.
  • Vehículos de uso agrícola: como tractores, remolques o semirremolques con este fin y la correspondiente Cartilla de Inspección Agrícola.
  • Vehículos diplomáticos, de oficinas consulares o de representación internacional y coches oficiales, así como otros vehículos municipales específicos (por ejemplo, la policía local).

Por su parte, los vehículos considerados históricos pueden llegar a disfrutar de un descuento del 100% de este impuesto, para lo cual su conservación debe ser considerado como “de colección”.
Tampoco están sujetos al IVTM aquellos remolques y semirremolques arrastrados por vehículos de tracción mecánica y cuya carga útil no supere los 750 kilogramos y aquellos que hayan sido dados de baja en el registro, aunque tengan autorización para una circulación excepcional.

Cómo calcular el precio del impuesto de circulación

Es bastante complicado saber cuánto hay que pagar por el impuesto de circulación de manera general, considerando que la cifra varía en función del ayuntamiento. En general, existen tres factores que determinan su precio: el lugar de residencia, el tipo de vehículo y la potencia del mismo.
Primero, la Ley de Presupuestos Generales del Estado fija cada año la tarifa base del impuesto y un máximo. Son, sin embargo, los ayuntamientos los encargados de determinar la cuantía a pagar, de su gestión y de su cobro. El Reglamento sobre Vehículos de cada municipio debe ser público y aportar la información necesaria.
En segundo lugar, se considera el tipo de vehículo. A cada uno le corresponde un parámetro distinto según el cual se calculará la tasa. Estos son:

  • Turismos: potencia fiscal o CFV, surgida del cálculo entre la cilindrada del motor y el número de cilindros.
  • Ciclomotores y motocicletas: centímetros cúbicos del motor, que se pueden consultar en la Tarjeta de Inspección Técnica.
  • Autobuses y autocares: número de plazas disponibles.
  • Camiones, furgonetas, vehículos mixtos y autocaravanas: se considera la MMA (masa máxima autorizada) menos la tara, es decir, va en función de los kilogramos de carga útil.
  • Tractores y vehículos especiales: potencia fiscal.
  • Remolques y semirremolques: kilogramos de carga útil.

Por último, también se considera la potencia o el tipo de vehículo en lo que respecta a sus emisiones contaminantes. Por lo general, se beneficia a vehículos considerados como CERO o Eco por la distinción de la DGT con un descuento que puede llegar hasta el 75%.

¿Cuándo se paga el impuesto de circulación?

Cada municipio puede determinar el período de pago que desee, por lo que varía de un lugar a otro, aunque bien es cierto que, por lo general, este suele abarcar del 1 de abril al 31 de mayo. Sin embargo, esto no afecta a su validez, que ocupa del 1 de enero al 31 de diciembre.
En la compra de un vehículo nuevo, es en el momento de compra cuando se realiza el pago proporcional al tiempo que reste del año. Este sistema funciona por trimestres naturales, de forma que se prorrateará así el importe. Lo mismo ocurre si hay una baja temporal del vehículo, desde el momento en que se produzca dicha baja temporal en el Registro público correspondiente. De este modo, si se da de baja un vehículo antes de que acabe el año, se puede solicitar la devolución de la parte del impuesto correspondiente a los trimestres en que el vehículo vaya a estar ya dado de baja. Así, si se tramita esto en mayo, se pedirá la devolución de los dos últimos trimestres del año.

¿Cómo y dónde se paga el impuesto de circulación?

Al tratarse de un impuesto municipal, el pago debe realizarse con el ayuntamiento correspondiente, que suele permitir distintas opciones para este fin:

  • En las ventanillas habilitadas para ello en las oficinas municipales o en el propio ayuntamiento.
  • En la entidad bancaria correspondiente, acudiendo con la carta de pago enviada por el ayuntamiento y realizando una transferencia o ingreso.
  • Por domiciliación bancaria del pago del impuesto con un cargo automático anual.
  • A través de Internet, habitualmente en un apartado específico en la web del municipio correspondiente. Para ello se necesita una firma digital.

¿Qué pasa si no pago el Impuesto de Circulación?

Si no se paga el impuesto de circulación, en primer lugar se recibe una notificación. Pueden enviarse numerosas notificaciones, mientras que se va acumulando una deuda con el ayuntamiento, pudiendo recibir también una multa de tráfico por este impago. Cuando las multas acumuladas superen los 500€, puede comenzar un proceso de embargo, bien sea del vehículo o de otros bienes para que la deuda quede saldada.

Apasionado del motor, las motos, viajar y la fotografía. Empecé mis andaduras en el mundo del motor con un Peugeot 106 y una KTM.

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