Todo lo que tienes que revisar en un coche usado antes de comprarlo

22/04/2019
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Muchas personas, a la hora de comprar un coche de segunda mano se precipitan. Esto se debe a que se dejan llevar por su apariencia estética, su kilometraje y su precio sin detenerse a revisar otros muchos aspectos fundamentales para saber si se encuentra en buen estado o no. En este post se pretende hacer un resumen con los más importante a tener en cuenta.

Externos

Hay que empezar, como es evidente, por lo más sencillo. En este sentido, los componentes externos del vehículo, es decir, aquellos que se ven a simple vista, son los primeros que conviene revisar. No está de más tener un papel para apuntar los desperfectos de manera que no se escape nada.

Bajos deteriorados

Se trata de los faldones, los guardabarros de las ruedas y los parachoques. Por ejemplo, si el vehículo en cuestión ha circulado con asiduidad por senderos de montaña o campo a través, será fácil apreciar un especial desgaste en estos elementos. Sin duda, un gran indicador del uso que ha tenido el vehículo con su anterior propietario.

Juntas irregulares

Echar un vistazo a las juntas nunca está de más. Esto se debe, principalmente, a que pueden evidenciar una falta de mantenimiento o, en el peor de los casos, un accidente que no haya sido revelado por el propietario del coche.

Puertas y lunas

Las puertas deben cerrar y abrir perfectamente. En este sentido, es conveniente comprobar la cerradura y que los contornos se ajusten de forma ideal a la carrocería. Si el propietario da permiso, no está de más verter un vaso de agua sobre la parte superior para comprobar si el líquido cala por sus juntas o sus lunas.

Respecto a estas últimas, hay que probar los elevalunas para certificar que suben y bajan sin problema. También hay que echar un vistazo a las delanteras y traseras en busca de golpes y rajas.

Pintura

Puede que este no sea el aspecto mejor cuidado de un coche de segunda mano ni el que vaya a determinar si el interesado lo compra o no. Sin embargo, sí puede influir mucho en el precio. En cualquier caso, los arañazos no son tan relevantes como algunos signos de deterioro como, por ejemplo, la falta de coloración.

Iluminación

Es necesario comprobar que funcionan todas las luces y pilotos de freno, intermitentes y luces de emergencia. Solo así es posible detectar fallos eléctricos.

Tubo de escape

Este es un elemento mecánico que puede observarse a simple vista. Cualquier resto de óxido puede ser indicador de que ha llegado el momento de sustituirlo. También es recomendable pedir al propietario que encienda el motor para ver cómo evacua los gases. Si estos son blancos, ello será indicativo de que el coche quema aceite. Si son muy oscuros, reflejarán que hay que sustituir el filtro del carburante.

Mecánica

Una vez evaluados todos los pros y contras del vehículo a nivel externo, llega el momento de echar un vistazo a su mecánica. Para ello, hay que hacer mucho más que simplemente levantar el capó.

Motor

Es lo primero en lo que hay que fijarse. En este sentido, es necesario apuntar el número de kilómetros que posee y solicitar al propietario que lo encienda. Evidentemente, solo un mecánico puede certificar su buen estado, pero hay señales que pueden indicar si se conserva bien o no como, por ejemplo, la presencia de suciedad o ruidos extraños en la correa de distribución. Es recomendable, además, echar un vistazo al nivel de aceite.

Suspensión

Comprobar el estado de los amortiguadores es más sencillo de lo que parece. Basta con ir a la parte trasera del vehículo y empujar, ayudándose de las manos y del propio peso corporal, hacia abajo. Si suena a «cama vieja», probablemente los silent blocks de estos componentes estén en mal estado y deban ser sustituidos. Por su lado, si el vehículo no retorna a su posición original inmediatamente sino que «rebota», hará falta sustituirlos completamente.

Frenos

Comprobar el estado de los frenos es un poco más difícil, ya que requiere circular con el vehículo. En este sentido, lo mejor es situarlo en una recta, acelerar rápidamente y pisar el freno con brusquedad. Así se puede determinar si el sistema ABS funciona bien y si el tiempo de respuesta es el adecuado o no.

Neumáticos

Hay que revisar los neumáticos en busca de signos de deterioro como, por ejemplo, zonas cuarteadas o agrietadas. También hay que introducir una moneda en los dibujos para comprobar si cumplen con la normativa vigente.

Interiores

Dentro del habitáculo también hay elementos que ayudan a determinar el estado general del coche de segunda mano que se desea comprobar. Por ello, es necesario prestarles mucha atención.

Desgaste del volante

La pérdida de brillo del volante es uno de los mejores indicadores del uso al que ha sido sometido el vehículo. Cuanto menor sea, más habrá circulado, más kilómetros tendrá y más desgastado se encontrará.

Encaje de las piezas

Es necesario fijarse bien en el encaje de las piezas del salpicadero. ¿El motivo? Este factor es capaz de determinar si el vehículo ha sido sometido a algún trucaje como, por ejemplo, el de la reducción de kilómetros de su odómetro.

Cinturones de seguridad

Comprobar el buen estado de estos elementos es muy fácil. En primer lugar, hay que sentarse sobre los asientos y abrocharlos para comprobar que llegan adecuadamente al enganche. Después, es necesario dar un tirón seco para certificar que se bloquean en caso de accidente o frenazo brusco.

Tapicería

Es el último elemento a considerar. En caso de que el vehículo tenga puesta una funda sobre los asientos, es conveniente retirarla para comprobar su estado real. Este aspecto, aunque no afecte excesivamente a la funcionalidad, si influye sobre el precio de venta.

En definitiva, revisando todos estos elementos en los coches de segunda mano por los que se manifieste interés, podrá conocerse más fácilmente cuál es su estado real y, con ello, tomarse la decisión de compra acertada por el precio adecuado y, sobre todo, sin dejarse llevar por impulsos.

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