Cómo vender un coche de segunda mano rápido

15/01/2019
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Vender un coche de segunda mano puede generar distintos miedos y ser un proceso tedioso y complejo, especialmente si no se sabe cómo hacerlo y qué recomendaciones tener en cuenta. Además, en España este mercado es cada vez más amplio y competitivo, con lo que surgen dudas sobre las posibilidades que se plantean. El primer paso es saber dónde y cómo venderlo, por lo que se consideran alternativas como los concesionarios, los negocios de compraventa, los anuncios en periódicos o físicos y las opciones que ofrecen Internet y las redes sociales.

Vender coche de segunda mano por internet.

Existen muchos modos de vender un coche por Internet y suele ser uno de los medios más eficaces por el alcance que tiene. Se basa en una evolución de los medios tradicionales, de modo que por este canal se pueden conseguir ventas entre particulares o a concesionarios y compraventas, aunque supone algunos riesgos.
En la actualidad, se ha generalizado el uso de Internet como un medio eficaz para la compra y la venta de todo tipo de artículos. Entre ellos, los coches de segunda mano ocupan una posición especialmente relevante, con un amplio mercado y ofertas muy competitivas.
La venta de coches de segunda mano por Internet, por lo general, tiene dos vertientes: la privada y la de compraventa.
La venta privada suele basarse en la publicación de anuncios que detallan las características del automóvil en portales de gran difusión, buscando que reciba visitas hasta dar con el comprador adecuado. Habitualmente en estos casos se termina invirtiendo más tiempo y esfuerzo, lidiando con diferentes negociaciones. Todas estas comunicaciones suelen publicarse en webs de clasificados, bien sean generalistas (con todo tipo de productos) o específicas de coches de segunda mano. A pesar de que en estas últimas suele haber más competencia, generalmente son más útiles porque permiten contactar con personas realmente dispuestas a finalizar una compra. La base del negocio de estas páginas suele encontrarse en una comisión por intermediación u otros gastos, aunque algunas permiten la publicación del anuncio a cambio de un pago, a pesar de que al inicio haya podido ser gratuito.
Los negocios de compraventa y los concesionarios han adaptado sus servicios de compra a los nuevos tiempos, actuando también como intermediarios, pero facilitando y simplificando el proceso para el vendedor.
Así, estas son evoluciones de los métodos tradicionales (por ejemplo, los anuncios en periódicos para la venta privada o acudir a un concesionario o entidad de compraventa de manera física), pero también han surgido modelos propios de este entorno digital, como pueden ser los comparadores de ofertas o incluso plataformas que reúnen las propuestas realizadas por concesionarios y otras entidades para facilitarle al usuario el trabajo.
En Internet también es recomendable utilizar las redes sociales para aumentar la visibilidad del coche, avisar a los conocidos que puedan estar interesados e incluso contactar con potenciales compradores.
Las principales ventajas de vender por Internet son:

  • El proceso suele ser más barato que el tradicional o incluso gratuito, tanto en la publicación de anuncios como en los negocios de compraventa.
  • Permite ofrecer información en profundidad del vehículo y añadir fotos, de modo que la tasación de la compraventa sea más ajustada o el comprador pueda hacerse una idea previa.
  • Es más probable que, si se trata de un anuncio, sea visto por más personas.
  • Ofrece la comodidad de iniciar el proceso desde casa, sin tener que ir colgando anuncios físicos o visitando los distintos concesionarios y oficinas dedicadas a este fin.

Sin embargo, también supone algunos inconvenientes, principalmente la aparente falta de seguridad que se enfrenta y las numerosas negociaciones que no terminan de concretarse.

Vender un coche de particular a particular.

La venta de coches de segunda mano entre particulares es una de las más usadas por el beneficio económico que supone, aunque tiene inconvenientes como la lentitud del proceso o la inseguridad que existe ante posibles fraudes.
La venta de un coche entre particulares suele ser una de las primeras ideas que tiene quien quiere realizarla y se trata de una práctica muy extendida. Si el conductor se decanta por este método, debe tener en cuenta todas sus características y lo que conlleva.
La venta entre particulares suele realizarse a través de portales de anuncios en Internet. La principal ventaja es el precio de venta, que suele ser superior al que se consigue con entidades especializadas, otorgando un mayor beneficio económico a ambas partes. Sin embargo, esta diferencia económica, en muchos casos pequeña, puede no resultar conveniente si se compara con las desventajas de la venta entre particulares.
El primer inconveniente de vender el coche usado a un particular es el tiempo que se tarda en dar con el comprador adecuado, que suele ser más elevado y, aunque puede durar menos, suele estar entre los 45 días e incluso llegar a ocupar 6 meses. En algunos casos esto puede suponer una grave carga. Además, no solo se pierde tiempo esperando al cliente, sino que hay que invertir parte de él en rellenar numerosos documentos y realizar otros trámites. En algunos casos, las entidades se encargan de esto, por lo que la simplicidad que otorga puede ser rentable.
Además, las ventas privadas suponen un riesgo, el de no saber con certeza con quién se está tratando y la posibilidad de sufrir engaños o estafas. Si bien estos peligros son más habituales por parte del vendedor, cuando se anuncia un coche hay que estar alerta. En primer lugar, debería hacerse una filtración de los compradores que parecen más fiables o que muestren un interés real, evitando aquellos que soliciten rebajas disparatadas desde el principio o que digan querer el coche sin haber expuesto ninguna duda o pregunta acerca de él. A la hora del pago, se recomienda que sean por cheque bancario, de modo que se pueda comprobar su identidad y que el dinero haya sido enviado desde su cuenta.
Una vez que se haya acordado la venta con un comprador, el vendedor debe encargarse de distintas gestiones, como pueden ser realizar el contrato, entregar la documentación, transferir el vehículo, etc. Una vez finalizado, también es necesario comprobar que el cambio de titularidad se ha cumplido exitosamente. Todo ello lleva tiempo.
Si, tras la venta, existiera algún tipo de problema con el coche, el vendedor debería afrontar responsabilidades, pues en estos casos el Código Civil determina una garantía durante los 6 meses posteriores a la venta ante vicios ocultos. Esto significa que si un problema ha quedado especificado en el contrato y el comprador ha accedido a la venta, no podrá presentar ningún tipo de reclamación. Si, por el contrario, los defectos no eran visibles, pero son demostrables, el comprador puede pedir que se disuelva el contrato o que se modifiquen los términos, con la consecuente rebaja del precio. Si el vendedor conocía estos desperfectos previamente, también se puede solicitar una indemnización por daños y perjuicios.

Vender coche a compraventa.

La venta de un coche usado a un compraventa o concesionario es rápida, segura y suele conllevar menos esfuerzo, aunque a cambio suele suponer una reducción del beneficio.
Vender el coche de segunda mano a un concesionario o compraventa es una opción sencilla que tiene diversas ventajas. En primer lugar, el tiempo que se tarda hasta la venta se reduce drásticamente, pudiendo formalizarse incluso en el mismo día de su tasación. Además, el esfuerzo que supone es mucho menor, pues son estos profesionales los que se encargan de su futura venta, habiendo entregado ya una cantidad determinada al vendedor.
Como su fin último es ser vendido de nuevo a un tercero, el precio ofrecido puede ser inferior de aquel que se estimaba en un principio. Es decir, quien vende el coche es consciente de que la entidad le oferta una cantidad menor de aquella por la que lo volverá a vender. Sin embargo, esta reducción del precio no se basa solo en los márgenes de beneficios que quiera conseguir la empresa, sino que hay que considerar que el vehículo pasará a su cargo y, por tanto, el vendedor no tendrá que preocuparse de publicar innumerables anuncios ni de contactar y negociar con los posibles compradores, ahorrando así mucho tiempo y esfuerzo.

Trámites y documentación necesaria para vender un coche.

Para vender un coche, este no debe tener ninguna carga (como multas o impuestos no pagados) y debe haber pasado la ITV. Es clave tener el contrato de compraventa y cambiar la titularidad tras la venta.
Cuando se vende un coche, ya sea a un particular o a un concesionario o compraventa, hay que llevar a cabo diversos trámites y contar con la documentación necesaria, de modo que todo sea correcto. Esto puede generar muchas dudas y volverse difícil, especialmente si se desconocen los requisitos.
Primero es necesario comprobar que los pagos están al día. Esto se puede consultar de manera completa solicitando un informe de antecedentes en la DGT, que mostrará las cargas pendientes del coche (como multas o impuestos no pagados). Por tanto, hay que comprobar y tener a mano:

  • Multas pendientes o embargos por impago, en cuyo caso no se podrá vender el coche.
  • Impuesto de circulación (o Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica) del año anterior liquidado, que certifica que está dado de alta y, por tanto, puede circular.
  • Certificado de vigencia de la ITV, así como la tarjeta de inspección técnica que se deberá entregar al comprador.
  • Libro de mantenimiento como recomendación, certificando el estado del vehículo y su kilometraje.

Redactar el contrato de compraventa:

El contrato de compraventa es el documento más importante en este proceso, pues avala y deja constancia de la transacción. Es necesario tenerlo firmado, junto a un documento que identifique al comprador, antes de la entrega del vehículo.
En él debe aparecer la identificación e información personal de los involucrados (comprador y vendedor), la información sobre el acuerdo (precio y condiciones) y sobre el vehículo y la firma de ambas partes.
Es recomendable especificar la fecha, hora y minuto exacto de la venta. Esto se hace para evitar que las multas de radares fijos y por la ITV le lleguen al vendedor hasta que se efectúe el cambio de titularidad.

Seguro del vehículo

El vendedor decide si mantiene el pago de la póliza o si lo cancela, avisando con antelación a la compañía aseguradora.

Cambio de titularidad

Para que la compraventa esté en regla y sea aceptada, se debe realizar el trámite de cambio de titularidad del coche o transferencia en el Registro de la Dirección General de Tráfico.
El vendedor debe comunicar este cambio (notificación de venta) en la Jefatura de Tráfico en un plazo máximo de 10 días tras el acuerdo entre ambas partes. Para ello, debe entregar los siguientes documentos:

  • Certificado del pago del impuesto de transmisiones patrimoniales en la Agencia Tributaria.
  • Contrato de compraventa y toda la documentación del vehículo.
  • Identificación de ambas partes (copia del DNI), bien sea acudiendo tanto comprador como vendedor o utilizando un justificante con su firma.
  • Justificante del impuesto de circulación pagado.

Por su parte, el comprador tiene 30 días para pedir la transferencia o renovación del permiso de circulación.

¿Hay que permitir negociación en el precio?

Negociar o no el precio depende de diversos factores, aunque entre particulares es algo muy habitual, especialmente si la venta es urgente. Con concesionarios o compraventa no suele existir negociación por el carácter profesional de los mismos y los márgenes que necesitan respecto a la tasación.
Prácticamente toda venta de un coche de segunda mano suele conllevar una negociación, o, como mínimo, un intento de realizarla. En estos momentos, conviene preguntarse si es recomendable acceder a la negociación y reducir el precio o mantenerlo como está, aun si con ello existe riesgo de que no se formalice la venta.
Cuando se acude a un negocio de compraventa o al propio concesionario, hay que tener presente que se trata de profesionales. Efectivamente, la oferta que realizarán será de una suma menor a aquella por la cual lo venderán posteriormente, pero no suele distar mucho del valor actual en el mercado. Así, aunque el margen de beneficio pueda ser menor que con la venta directa a un particular, la negociación con estos expertos no suele dar frutos. Por ello, es más interesante comparar las ofertas que pueden ofrecer diversas entidades de este tipo para aceptar la más conveniente.
En lo que a particulares se refiere, los compradores casi siempre intentarán reducir el precio inicial que se pide por el coche. Lo habitual es aceptar y negociar el precio, teniendo en cuenta que el solicitado en un primer momento preveía este tipo de situaciones, aumentándolo en cierta cantidad que sirviera de margen. Sin embargo, que el vendedor decida negociarlo o no depende de diversos factores.
Se parte de la idea de que, cuando un comprador propone una bajada de precio, suele justificarlo con motivos como que sea superior a la media del mercado, que tenga algún desperfecto o avería, etc. Si se dieran estos casos, lo más habitual sería permitir la negociación, que en muchos casos es equivalente (o una parte) de la necesaria para efectuar las mejoras y los arreglos.
Hay ciertos casos en los que la bajada de precio termina por ser algo prácticamente imprescindible, normalmente vinculados a la urgencia que se tenga por venderlo o por conseguir dinero (aunque sea menos). Otros ejemplos son que el vehículo apenas tenga demanda y, por tanto, no haya muchas posibilidades de que alguien ofrezca un precio mejor.
Si se decide que el precio fijado es justo y no se va a negociar, lo mejor es hacer ver a la otra persona los motivos que han llevado a determinar esa cifra y no otra. Esto es, mostrarle el buen estado de mantenimiento y todas las bondades del coche, de modo que entienda que, aunque haya otros del mismo modelo por precios inferiores, su calidad no será la misma.
Sea como sea, si se va a dar paso a una negociación es conveniente que se sepa cómo hacerla y mantener buena parte del beneficio deseado. No siempre interesa la propuesta, con lo que, de no ser necesario, es preferible no vender el coche a venderlo de un modo poco satisfactorio. Existen más compradores y otros métodos que pueden acercarse más al precio solicitado, por lo que lo importante es llevar a cabo la venta razonando y analizando detenidamente todas las alternativas.

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