Evolución del coche eléctrico en España

08/01/2019
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Puede parecer que la generalización de coches eléctricos es cosa del futuro, pero cada vez más países se están sumando a ella. Uno de los ejemplos más visibles de este fenómeno es la relativa facilidad con la que puedes encontrar en venta un coche híbrido de casi cualquier marca. Esta evolución lleva a pensar que a los coches de diésel y gasolina les queda muy poco tiempo, y más todavía considerando las medidas tomadas por diversas ciudades europeas que prohíben su entrada en el centro de la ciudad.
En general, la Unión Europea y sus países buscan promover el uso de coches eléctricos, con el principal motivo de cumplir las adecuadas medidas contra la contaminación. Es por ello que las marcas toman acción y deciden aumentar su oferta de coches eléctricos, que, aunque todavía no es tan amplia como las de los tradicionales, va ganando relevancia y aceptación.
A pesar de la favorable evolución de este mercado en los últimos años, su implementación no alcanza los niveles deseados y tiene todavía un largo camino por recorrer. Esta situación es más visible en países como España.

Tipos de coche eléctrico

Los tipos de coche eléctrico más comunes son los híbridos eléctricos (HEV), los híbridos enchufables (PHEV), los de batería eléctrica o puros (BEV) y los de alcance extendido (REEV o EREV).

Tipos de vehículos eléctricos

Fuente: https://www.thinkwithgoogle.com/

HEV (Hybrid Electric Vehicle): Vehículos Híbridos Eléctricos

Comúnmente conocidos como híbridos convencionales o no enchufables. Cuentan con un motor de combustión interna (habitualmente de gasolina, aunque también existen algunos casos de diésel) y uno o varios motores eléctricos más pequeños. Aunque pueden circular de manera eléctrica, su autonomía es bastante limitada (unos 20 km), por lo que suele entrar en funcionamiento el motor de combustión (este con unos 1.100 km de autonomía). Al no ser enchufable, la batería de la parte eléctrica se recarga recuperando energía en las frenadas.

PHEV (Plug-in Hybrid Electric Vehicle): Vehículos Eléctricos Híbridos Enchufables

Son modelos híbridos como los HEV, ya que combinan un motor de combustión y uno o varios eléctricos, con la diferencia de que las baterías se pueden cargar a través de la red eléctrica. Aunque la autonomía varía dependiendo del coche, por lo general pueden funcionar de manera eléctrica durante unos 40 o 50 km, normalmente en recorridos urbanos. Si supera esas cifras o para trayectos por carretera, suele entrar en juego el motor de combustión, con mucha más autonomía.

BEV (Battery Electric Vehicle): Vehículos de Batería Eléctrica

Se les suele denominar “eléctricos puros” porque son totalmente eléctricos, la forma básica. Tienen únicamente uno o varios motores eléctricos, que funcionan gracias a la energía almacenada en las baterías. Como este es su único motor, para que circule debe conectarse a un punto de carga de la red eléctrica.

REEV (Range Extender Electric Vehicle) : Vehículos Eléctricos de Alcance Extendido

Son vehículos similares a los BEV, con una tracción eléctrica que funciona por baterías (que pueden ser recargadas también a través de la red eléctrica) pero con el apoyo de un pequeño motor de combustión, cuyo único papel es el de generar electricidad para alimentar la batería del eléctrico cuando se descarga.

Situación del coche eléctrico en Europa

En Europa existe una situación muy desigual entre países en cuanto a la implantación de los coches eléctricos, pero, a pesar de que las matriculaciones son destacables en países como Francia, Alemania o Reino Unido y, especialmente, Noruega, la infraestructura de carga rápida no es todavía adecuada.
La Comisión Europea es consciente de la necesidad de avanzar hacia una mayor sostenibilidad y cuidado del medio ambiente, especialmente en un sector como el de transporte, clave para la economía comunitaria. Es por ese motivo por el que se plantean políticas de transporte eficientes y sostenibles, con el fin de enfrentar los obstáculos que suponen los gases invernadero y la dependencia del petróleo. Así, se busca incentivar el uso de vehículos eléctricos como principal alternativa.

En el año 2016, se dio en Europa un incremento del 21% de vehículos eléctricos, elevando la cifra a 500.000, de acuerdo con los datos del Global EV Outlook 2017 de la Agencia Internacional de la Energía.

La Asociación Europea de Fabricantes de Vehículos (ACEM) afirma que en 2017 se dieron en Europa 135.369 matriculaciones de automóviles eléctricos, lo que implica un aumento de casi el 50% respecto al año anterior, cuando las cifras se situaban en 90.996 ventas. De ellas y siguiendo a RACE la mayor parte pertenecen a Noruega (33.025 unidades), que encabeza prácticamente todos los aspectos en cuanto a implementación de estas tecnologías. Las cifras de países como Alemania (25.056), Francia (24.910) o Reino Unido (13.597) distan mucho de países como Suecia (4.217) o España (3.920), que, a pesar de no encontrarse en los últimos puestos, cuentan con poca presencia de coches eléctricos a comparación con los referentes europeos.

Los puntos de recarga son, igualmente, un dato clave para la evolución de este sector, pues si aumenta su presencia y eficacia, probablemente más conductores se atrevan a dar el paso y comprar un vehículo híbrido o eléctrico, como señalan diversos expertos. La Asociación de Constructores Europeos de Automóviles (ACEA) considera que las estaciones de carga son insuficientes y, por tanto, la Unión Europea debería seguir trabajando en ello para cumplir los objetivos de reducción de CO2.

A finales de 2018 existían casi 120.000 puntos de recarga en Europa, pero un problema es que existe una gran desigualdad entre los distintos países, pues la mayoría (aproximadamente el 76%) se encuentran concentrados en Países Bajos (32.875), Alemania (25.241), Francia (16.311) y Reino Unido (14.256).
Otro tema grave es la velocidad de carga en los mencionados puntos, pues en Europa, actualmente existen casi 6.000 cargadores rápidos, lo cual supone otro obstáculo para su despegue.

Objetivos Comisión Europea

Cada vez existen más políticas contra la contaminación, impulsadas por la Unión Europea para sus miembros. Los objetivos del marco de clima y energía para 2030 incluyen conseguir un 27% de cuota de energías renovables y un 27% de mejora de la eficiencia energética, siguiendo el Acuerdo de París. Además, en 2017 se establecieron porcentajes de reducción de las emisiones de CO2 de coches y furgonetas, concretamente, una disminución del 30% para 2030.
El Parlamento Europeo propuso a finales de 2018 aumentar este objetivo al 40% (de las cifras de 1990) de la reducción de los gases del efecto invernadero. Por otra parte, se considera la propuesta de la reducción de un 80% de estas emisiones para 2050 en relación a los datos de 2005.
Uno de los puntos clave en los que está trabajando la UE para la consecución de estos objetivos es el uso y la promoción de los coches eléctricos.

Situación coche eléctrico en España

España va muy por detrás en comparación con otros países de la Unión Europea en cuanto a ventas de coches eléctricos, pero se observa una mejora año tras año en estas cifras y la percepción que se tiene sobre ellos es favorable, así como las medidas que se están implantando en relación a esta materia.
España es de los países europeos con menos aceptación y matriculaciones de vehículos eléctricos, como demuestra el 0,32% de cuota del mercado frente al 1,7% de la media europea, como mantiene el Observatorio Europeo de Energías Alternativas. Es interesante comparar el número de matriculaciones que se dio en el año 2017 en Noruega (33.025) frente a los 3.920 de España, lo que demuestra la inferioridad de las cifras nacionales frente a otros países europeos.

Como visión positiva, puede considerarse la lenta pero positiva evolución del mercado, teniendo en cuenta que en 2010 las ventas de coches eléctricos fueron de únicamente 73 unidades. Además, estas crecieron un 51,5% en 2016 y un 82,7% en 2017, de acuerdo a los datos del Global EV Outlook 2017, lo cual da una idea de cómo evolucionan las ventas, a pesar de su lento ritmo.

Coches eléctricos en España

Fuente: https://es.statista.com/grafico/16084/proporcion-de-coches-electricos-sobre-matriculaciones-totales/

En 2017 se matricularon 13.201 unidades en España, de las cuales según AEDIVE 9.671 eran coches eléctricos y 3.350 eran híbridos. Por su parte, la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC) mantiene que se dio un incremento del 27% en este tipo de matriculaciones en octubre de 2018 respecto al mismo mes del 2017, algo bastante positivo. Aun así, las cifras seguirían siendo bajas en comparación a otras economías del entorno, y más considerando que estos datos incluyen, además de los eléctricos puros, vehículos híbridos.

Es interesante tener en cuenta la positiva percepción de los españoles frente a este cambio, pues como explican desde la DGT en el estudio “Sector del Motor 2018” realizado por el Observatorio Cetelem asegura que el 36% de futuros compradores se muestran más favorables a vehículos híbridos o eléctricos, mientras que un 23% plantea su compra durante los dos próximos años. A pesar de ello, para que se dé esta adquisición consideran necesario que se aumente la autonomía de estos automóviles.

Las medidas del Gobierno contemplan, entre otros ejemplos, que a partir de 2050 no circulen turismos ni vehículos ligeros que emitan gases contaminantes, algo que el sector considera prácticamente imposible en función de la situación actual, en la cual el coche eléctrico y de hidrógeno supone solo el 0.09% de los 24 millones existentes a nivel nacional.

Además, otro obstáculo son, de nuevo, los puntos de recarga. A pesar de que esta infraestructura se encuentra en desarrollo y España se sitúa en quinta posición a nivel europeo con cerca de 5.000 puntos, existe una diferencia abismal entre el 4,26% que suponen frente a la posición anterior, que la ocupa Reino Unido con un 12,2%. La situación se agrava cuando se trata de puntos de carga rápida.

Fabricación de coches eléctricos en España

El sector del automóvil español se sitúa como el noveno más importante del mundo, con una producción de 2,87 millones de vehículos en 2017 . En cuanto a vehículos eléctricos, los datos de ANFAC afirman que se han fabricado a nivel nacional 27.343 unidades eléctricas entre 2012 y mediados de 2018, liderando así el ranking europeo. En España se producen cinco modelos de cuatro ruedas, pero la mayoría de unidades son exportadas. Así, estos datos se relacionan con el bajo número de ventas en el país, donde su cuota de mercado es del 0,08%, por debajo de la mayoría del resto de países del continente.

Fabricación coches eléctricos en españa

Fuente: https://www.elmundo.es/motor/2018/11/16/5bee9de646163f889f8b45c7.html

¿Por qué aún no compramos coches eléctricos

La venta de coches eléctricos ha sido víctima de diversas barreras, motivo por el cual su presencia ha tardado en adquirir protagonismo. Estos impedimentos a la compra por parte e muchos conductores se deben, en parte, a los siguientes motivos:

  • La creencia de que la autonomía que otorgan es mínima: debido a que el número de kilómetros que permitían era mucho menor al actual, esta idea se ha asentado con gran fuerza en la sociedad. El temor a quedarse sin energía en medio de un trayecto o a la imposibilidad de hacer viajes largos han frenado muchas compras. Sin embargo, en la actualidad esta capacidad está mejorando cada día más.
  • La infraestructura de cargadores, todavía ineficiente en España. La escasez de estos puntos de recarga frente al amplio número de gasolineras distribuidas por todo el territorio es el segundo motivo por el que se opta por no comprar vehículos eléctricos. Esto no solo tiene que ver con la autonomía previamente mencionada (en tanto a cada cuánto se puede recargar el vehículo para continuar el viaje), sino también con el tiempo de espera, considerando que el número de cargadores rápidos es todavía menor.
  • Por último, la escasez de oferta disponible, de nuevo en comparación con los de combustión, también influye. El mercado contaba con poca variedad de modelos, por lo que no siempre se adaptaban a los gustos de cada usuario. Sin embargo, esta situación también está empezando a cambiar.

Otras opciones de movilidad eléctrica en España

Además de los coches, la movilidad eléctrica ofrece opciones como las bicicletas, los autobuses, los segways, los hoverboards o los patinetes eléctricos.

Por lo general, al hablar de vehículos eléctricos se tiende a pensar en los coches y, en ocasiones, en motocicletas y ciclomotores, pero las posibilidades van más allá.
Existen otros medios de transporte eléctricos, como pueden ser:

  • Autobuses eléctricos: el transporte público también hace sus esfuerzos por reducir la contaminación. Aunque todavía pocas ciudades cuentan con autobuses completamente eléctricos, se empiezan a ver propuestas e indicios, también a nivel nacional en ciudades como Madrid, Barcelona, Zaragoza o Bilbao. La capital ha puesto en marcha una línea de EMT completamente eléctrica, que se basará en una carga que puede completarse en unos ocho minutos.
  • Bicicletas eléctricas: cuentan con una batería y control de asistencia que facilita el recorrido de trayectos más largos, con una autonomía de entre 50 y 80 km. El sensor de pedaleo recibe la fuerza del movimiento y ofrece ante él determinada resistencia. La rueda trasera puede girar con un pequeño motor eléctrico que hace su uso más llevadero. Su relevancia es destacable (existiendo, incluso, un evento dedicado en exclusiva a ella (http://ebikedays.es/)), pero su presencia en las ciudades no es tan notable como la de otros medios de transporte.
  • Patinetes eléctricos: un derivado del patinete tradicional cuya velocidad suele rondar los 15 kilómetros hora. La novedad que incluye es el motor con batería recargable (aunque autonomía bastante escasa, de entre 12 y 20 km) y un sistema de frenado distinto al habitual. Son útiles para trayectos cortos y sin muchos obstáculos. Han tenido muy buena acogida recientemente, sobre todo en grandes ciudades, donde abundan los negocios de alquiler y recarga de estos dispositivos. A pesar de ello, también han suscitado diversas críticas por la escasa regulación y los problemas que esto puede ocasionar.
  • Otras alternativas: de gran popularidad son también los segways, especialmente utilizados para recorridos turísticos, y los hoverboards, tablas de dos ruedas cuyo movimiento varía según la posición y los movimientos de quien la utiliza. Estos últimos cuentan con dos pequeños motores y un sensor que detecta el movimiento. Ambos cuentan con autonomías reducidas, puesto que su uso está pensado para desplazamientos limitados.
  • Carsharing: Han contribuido al liderazgo tecnológico de Madrid a nivel nacional mediante la compra de cientos de coches eléctricos para su uso en la ciudad. Así, empresas como Car2Go o Emov influyen positivamente en la percepción de los ciudadanos ante estas tecnologías (pues les permiten probarlas en primera persona por un precio bastante asequible) y aumentan el mercado, haciendo visible la necesidad de mejorar los servicios necesarios para su correcto desarrollo.

Previsiones de futuro para el coche eléctrico en España

Aunque la evolución del uso del coche eléctrico sea lenta, especialmente en España, las previsiones son positivas y apuntan a su próxima generalización, principalmente debida a las normativas y a la esperada bajada de precios.

Las perspectivas de futuro son positivas y terminan por considerar la decadencia de los coches con motores tradicionales. De este modo, el estudio de Jato Dynamics prevé que en 2020 las ventas a nivel europeo superen las 600.000, mientras que el Informe Bloomberg New Energy Finance va más allá y considera que las ventas mundiales en 2040 serán de unos 41 millones. A nivel nacional y considerando el Informe “Previsiones en el Mercado de Automóviles Eléctricos” del Observatorio Sectorial DBK de Informa, el parque en 2020 se situaría en las 115.000 unidades.

Algunos de los motivos que impulsan esta visión optimista son:

  • Baterías más baratas: el precio del kWh se ha visto reducido durante los últimos años, disminuyéndose el coste en un 65% en comparación a 2010 (cuando su precio podía rondar los 1000$ por kWh), llegando en 2015 a costar 350$ y que continuó esta tendencia cerrando 2017 en torno a los 200$. Por ello, la previsión para 2022 es que su coste sea menor que el de los vehículos de combustión, llegando a los 120$ para 2030.
  • Mantenimiento más barato: a pesar de que los gastos iniciales pueden parecer superiores, el mantenimiento supone una rentabilidad a largo plazo, no solo por el consumo, sino también en cuanto a reparaciones, teniendo en cuenta que el número de piezas de un motor eléctrico es mucho menor.
  • Mayor autonomía: este era uno de los principales impedimentos para su compra, pero se ha trabajado en su mejora, de modo que los kilómetros que pueda recorrer sean mucho mayores (se prevé que podría estar cerca de los 500 km para 2020) y que existan puntos de recarga rápida, permitiendo cargarlo en unos 10 minutos.
  • Impulsos de los gobiernos y restricciones por contaminación: la búsqueda de la protección medioambiental no hace más que favorecer al desarrollo de este mercado. Cada vez se imponen más restricciones a los vehículos contaminantes en las principales ciudades, algo que también ocurre en España.

Por su parte, los vehículos eléctricos empiezan a ser protagonistas de determinadas ventajas, tanto en la circulación como en las ayudas para su compra, si bien esta última faceta no está del todo desarrollada a nivel nacional. Sin embargo, ya se aprecian unos indicios favorables, al igual que ocurre con el contexto internacional, al que España debería sumarse, con beneficios tan relevantes como los que se ofrecen en Noruega (exención de peajes, incentivos a la compra, beneficios fiscales, etc.). Si esto ocurriera, todo apunta a que su desarrollo será todavía mayor, considerando que la percepción hacia estos nuevos modelos es cada vez más positiva.

Redactora especializada en Tecnología, Innovación y Motor

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